El mantenimiento preventivo busca reducir fallos y sorpresas. En lugar de actuar solo cuando algo deja de funcionar, establece revisiones periódicas y prioridades claras.
Qué incluir
Inventario de equipos y licencias, revisión del estado de copias, actualizaciones, capacidad de almacenamiento, estado de servidores y red, permisos y alertas de seguridad.
Documenta y prioriza
Registra incidencias y cambios para detectar patrones. Clasifica los sistemas según el impacto que tendría una parada y define responsables y vías de soporte. Un plan adaptado al tamaño de la empresa suele ser más eficaz que una lista genérica.