Una web lenta dificulta la navegación, especialmente desde móviles. El rendimiento no es solo una cuestión técnica: afecta a cómo una persona percibe el servicio y completa una acción.

Mejoras con impacto

  • Optimiza el tamaño y formato de las imágenes.
  • Evita scripts y plugins que no aportan valor.
  • Usa una jerarquía visual clara y botones descriptivos.
  • Prueba la web en móviles y con conexiones lentas.
  • Mide el rendimiento antes y después de cada cambio.

Una web profesional combina velocidad con información útil, confianza y un camino claro hacia el contacto o la compra.